S4 Consultoría Legal analizará las novedades sobre Corporate Compliance en una jornada técnica orientada a economistas, abogados y empresarios de Madrid

S4 Consultoría Legal organiza, junto a Viñal & Co. Abogados y la Asociación de Empresarios Gallegos en Madrid (AEGAMA), la jornada “La responsabilidad legal de mi empresa, ¿cómo evitarla que tendrá lugar el próximo 18 de mayo a las 19.30h en la sede de la Casa de Galicia en Madrid y que finalizará con un networking profesional acompañado de un vino español en el que se resolverán todas las dudas que puedan existir en relación a esta materia.

Presentado y moderado por D. José Cerdeira Taboada, Director Gerente de AEGAMA, el evento comenzará con la intervención de D. Diego Viñal, Abogado y Socio del despacho Viñal & Co. Abogados, quien analizará el nuevo escenario legal al que se enfrentan las empresas en materia de cumplimiento normativo tras la incorporación en nuestro ordenamiento de la responsabilidad penal de las personas jurídicas. Con arreglo a las modificaciones sufridas por el Código Penal y en virtud de las sentencias más recientes del Tribunal Supremo, es necesario revisar las directrices y requisitos doctrinales y jurisprudenciales relativos a los posibles delitos que, cometidos tanto por administradores y directivos como por trabajadores y/o dependientes, en nombre y beneficio directo o indirecto de las organizaciones, pueden ser susceptibles de derivar responsabilidad penal para las empresas; así como desglosar las medidas de prevención establecidas para evitar las consecuencias negativas vinculadas a los mismos.

Dña. María Jamardo, miembro del Departamento de Consultoría Legal de S4, especialista en Responsabilidad Social Corporativa y Técnico de Corporate Compliance, abordará a continuación las ventajas que proporciona- en el ámbito de las organizaciones- la implantación de un Programa de Cumplimiento Normativo (Corporate Compliance Program) y de cómo una correcta y eficaz gestión del mismo puede actuar como eximente (o en su defecto, atenuante) en el supuesto caso de llegar a materializarse la comisión de algún delito de los tipificados en el catálogo cerrado previsto por el legislador en el seno de la actividad empresarial. Aportando, además, una visión 360º de la gestión de riesgos, el cumplimiento empresarial y la actualidad más reciente en materia de certificación.

Finalizado el turno de preguntas sobre la materia en exposición, la jornada se cerrará con un networking profesional entre los asistentes, acompañado de un vino español. En la invitación pueden encontrar todos los datos de la jornada:

 

Elegir el mejor seguro para tu coche está al alcance de tu mano

El seguro de Responsabilidad Civil es obligatorio por ley para todos los autos. Por ello, si has adquirido un vehículo recientemente o quieres contratar un seguro que se adecue más a tus necesidades actuales, es recomendable que prestes atención a los consejos que se exponen a continuación:

  1. El precio no lo es todo: en ocasiones, lo barato puede salir caro. El coste puede ser un factor decisivo a la hora de contratar un seguro para el vehículo, pero hay que tener en cuenta que éste puede condicionar las coberturas y, lo ideal, es estar protegido ante cualquier imprevisto. Además, la prima puede variar por otras razones como la experiencia del tomador o del conductor habitual (años de carnet, historial, número de partes, etc.), las características del vehículo (caballaje, potencia, marca, modelo…), etc.
  2. Afina las coberturas contratadas: el sector asegurador es muy competitivo. Se pueden, incluso, diseñar paquetes a medida que van más allá de las coberturas básicas y que tienen en cuenta las necesidades del tomador y las características del auto.
  3. En función del uso que se vaya a dar al vehículo y los hábitos de conducción, decidir si se contrata:

Seguro a terceros: es el seguro más económico e incluye solamente los daños causados a terceras personas, sin cubrir al vehículo asegurado aunque sí a sus ocupantes (exceptuando al conductor causante del incidente).

Seguro a todo riesgo: cubre los daños sufridos en el propio vehículo. Esta es especialmente útil cuando el vehículo es nuevo o tiene un valor de mercado elevado.

Seguro a todo riesgo con franquicia: es similar al anterior, pero en ese caso el seguro financia todos los gastos que sobrepasen de la cantidad que se estipula como el máximo a cubrir por el tomador en caso de accidente, es decir, la franquicia. Gracias a este límite, la prima será menor.

  1. Prestar especial atención a la gestión de los siniestros por parte de la compañía: es importante conocer si, tras un incidente, el usuario dispone de asistencia en carretera, cuántos kilómetros cubre y/ o si incluye coche de sustitución hasta que el usuario recupere el propio.
  2. Analizar el historial particular como conductor: el número de partes dados o la cantidad de multas de tráfico pueden aportar mucha información sobre el estilo de conducción y las probabilidades de accidente, pudiendo influir en el precio final subiendo la prima al llegar la renovación.
  3. Gestión del pago: es importante saber que la división del pago de la prima en cuotas puede implicar el pago de intereses, enfrentándose así aun coste mayor del previsto.
  4. Escuchar qué dicen otros usuarios sobre la compañía y analizar su respuesta ante siniestros.
  5. En caso de decidir la no renovación de la póliza a su vencimiento, notificar dicha cancelación a la compañía, con un mes de antelación como mínimo, para evitar que ésta se renueve de forma automática.
  6. A la hora de firmar el nuevo contrato, leer atentamente las cláusulas y condiciones para asegurarse de que se corresponden con las contratadas y evitar sorpresas en caso de que se produzca un siniestro.
  7. Para mayor tranquilidad, se recomienda acudir a especialistas en la materia. En S4 Correduría de Seguros y Gerencia de Riesgos, localizamos el seguro que más se adapta a las necesidades de cada cliente, ofreciendo las mejores soluciones tras analizar las posibilidades que ofrecen las mejores compañías del sector. Garantizamos al usuario la tranquilidad de saber que tiene en sus manos un producto personalizado y de calidad que le ofrece la mejor protección en los momentos que más lo necesita.

El Consorcio de Compensación de Seguros (CCS), ¿qué es y cómo funciona?

El Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) es una entidad pública empresarial cuya finalidad es hacer frente a las indemnizaciones derivadas de siniestros excepcionales a los que las compañías aseguradoras privadas no están obligadas a responder. Está adscrito al Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, a través de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, y cuenta con personalidad jurídica propia, disponiendo de plena capacidad para obrar en base al marco de actuación definido en su Estatuto Legal. El CSS interviene, por ejemplo, ante los destrozos causados por inundaciones, incendios, terremotos, etc. e, incluso, responde por aquellos daños provocados a terceros por un conductor sin seguro.

Para que el CCS actúe y el sujeto pueda ser indemnizado, es necesario que el bien afectado cuente con una póliza debidamente contratada y al corriente de todos los pagos de la prima así como pasar el período de carencia que establecen los contratos. En cualquier caso, cabe destacar que las indemnizaciones no sólo corren a cargo de esta entidad, sino que surgen de los pactos que el propio Consorcio realiza con las compañías de seguros para que dos o más aseguradoras participen de la cobertura de un mismo riesgo, conocido como coaseguro, o a través del reaseguro, es decir, el seguro del seguro: el propio CCS contrata con una compañía, en este caso reaseguradora, para que pueda asumir, en caso de siniestro, la totalidad o una parte de los gastos que se deriven.

¿Cuáles son las funciones del Consorcio de Compensación de Seguros?

  • Función aseguradora de vehículos: el CCS ofrece la posibilidad de contratar directamente con la entidad el seguro de un riesgo que, a pesar de ser obligatorio de asegurar, no encuentra compañía que lo materialice. Por ejemplo, puede darse el caso de que ninguna aseguradora acceda a contratar el seguro de responsabilidad civil obligatorio de un vehículo por sus características especiales. Ante este riesgo, el Consorcio puede hacerse cargo del mismo, aunque hay que tener en cuenta que sus coberturas serán más limitadas. Además de todo ello, cabe destacar que el Consorcio también indemniza los daños ocasionados por vehículos desconocidos, sin seguro o robados.
  • Seguro de protección de riesgos extraordinarios: diseñado especialmente para hacer frente a los siniestros de bienes que, a pesar de estar asegurados, han sufrido daños excepcionales a los que la compañía no tiene por qué hacer frente al no constar los mismos en la póliza contratada. Es el caso, por ejemplo, de las inundaciones, terremotos, maremotos, erupciones volcánicas, tempestades atípicas, etc. y cuyas consecuencias son, a priori, imprevisibles. En este sentido, también se haría cargo de los daños causados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, siempre que el siniestro se produzca en tiempos de paz, y por actos violentos como el terrorismo, motines, rebeliones, etc.
  • Liquidación de entidades aseguradoras: el CCS funciona, también, como entidad liquidadora en caso de siniestro, ofreciendo protección a los acreedores por contrato de seguro. Si la compañía aseguradora que debe indemnizar al sujeto se encuentra en situación de insolvencia y el usuario dispone de una póliza en vigor, el CCS responde en su lugar, manteniendo su seguro hasta la fecha de vencimiento.
  • Otras actividades: además de las funciones descritas con anterioridad, también asume otras actividades en el ramo de los Seguros Agrarios Combinados, Seguros Nucleares, incendios forestales y un Fondo de Reserva de los Riesgos de la Internacionalización de la Economía Española.

¿Cómo y dónde se puede solicitar la indemnización?

La solicitud de indemnización al CCS por daños materiales puede realizarse a través de los siguientes medios: por teléfono, por correo electrónico, por correo ordinario o a través de un portal habilitado en su página web. En términos generales, e independientemente del medio solicitado para transmitir la solicitud, es necesario disponer de información relativa a la póliza, datos personales, datos bancarios para el pago de la indemnización así como una relación de los daños, materiales y/ o personales sufridos.

 

La protección online, la mejor arma para luchar contra los ciberriesgos

Las nuevas tecnologías de la comunicación y la información han traído consigo un nuevo peligro para las empresas: el ciberriesgo. A pesar de todas las ventajas que supone su integración en la vida diaria – enviar información de manera instantánea, realizar transacciones económicas, acceder a cuentas privadas, compartir documentos, etc. – también suponen un riesgo para las empresas ya que, independientemente de su tamaño y actividad, pueden convertirse en víctimas de ataques cibernéticos poniendo en peligro toda la información confidencial almacenada en los dispositivos. Estas posibles irrupciones incontroladas sobre los sistemas informáticos se denominan ciberriesgos.

Hoy en día, cualquier negocio que maneje datos está expuesto al riesgo. Los ataques cibernéticos aumentan cada día y las Pymes se manifiestan como el colectivo más vulnerable: el 70% de los ataques se da en organizaciones con menos de cien empleados. Los seguros de Responsabilidad Civil tradicionales no cubren este riesgo y las consecuencias de un ataque de estas características pueden ser catastróficas: pérdida de datos, difusión de información confidencial propia y de terceros, inhabilitación de dispositivos, etc. En este contexto, protegerse de los peligros de la red y adelantarse al futuro con el objetivo de minimizar los ataques de hackers, empleados desleales, malwares o virus se ha convertido en una necesidad.

¿Cómo protegerse de los posibles ataques cibernéticos?

En la actualidad resulta imposible predecir cuándo o de qué manera se puede producir un ciber ataque, pero sí se pueden tomar medidas preventivas que mitiguen el peligro en función de las características y necesidades de cada entidad. En caso de ataque es fundamental reaccionar en menos de 24 horas y, para ello, la mejor opción pasa por la contratación de un Seguro de Riesgos Cibernéticos que, a su vez, permita aprovechar con la máxima tranquilidad las ventajas de la economía digital y mejorar la gestión corporativa.

Antes de su contratación, se realiza un estudio preliminar de la organización, analizando los sistemas informáticos de los que dispone para detectar posibles vulnerabilidades en el ámbito de las telecomunicaciones e Internet. Una vez reconocidas las debilidades de este sistema, se ofrecen soluciones y protecciones óptimas a través de un proyecto a medida cuyo fin es reducir las incidencias y sus consecuencias a todos los niveles: económico, reputacional, de imagen, etc.

¿Qué coberturas ofrecen?

Los Seguro de Ciberriesgos contemplan una serie de coberturas para determinados eventos definidos contractualmente. Las más comunes son:

  • Asistencia técnica 24 horas, 365 días al año
  • Asesoramiento por parte de expertos en la materia
  • Cobertura de las pérdidas procedentes de la interrupción, retraso o aceleración del negocio a causa de un fallo en la red, de un ataque o de un fallo informático causado por error humano o de programación
  • Recuperación de los datos borrados y restablecimiento de los accesos digitales en caso de que se sustraigan las claves
  • Reparación de los equipos dañados y descontaminación de virus
  • Servicio forense: incluye los gastos de investigación para la obtención de evidencias con valor legal para presentar como prueba en caso de demanda judicial
  • Costes legales que puedan derivarse del ataque
  • Gestión de crisis, incluyendo gastos para la recuperación de la reputación; gastos de notificación a afectados; recuperación de la imagen en redes sociales y protección de identidad
  • Comprobación del funcionamiento adecuado de todos los sistemas

¿Cómo contratar?

En S4 Correduría de Seguros y Gerencia de Riesgos ofrecemos las mejores soluciones aseguradoras del mercado para proteger tu empresa en caso de ciberataque. Combinamos la experiencia local con la perspectiva global y poseemos una amplia experiencia gracias a nuestro equipo especialista en la gestión de los riesgos cibernéticos. Estamos conectados con nuestro entorno y tratamos de adelantarnos a los desafíos que puedan surgir para ofrecerte las mejores coberturas, tanto en el presente como en el futuro. Ofrecemos soluciones personalizadas y adaptadas a cada empresa: si nuestros clientes logran sus objetivos, nosotros alcanzamos el nuestro.

La importancia de cubrir una de las principales partidas del balance de cualquier empresa

La planificación financiera se revela extremadamente importante en un escenario como el actual, en el que se mantienen las restricciones en cuanto al flujo de crédito procedente de las entidades financieras, circunstancia que obliga a las empresas a gestionar con una mayor eficiencia y efectividad sus recursos financieros más operativos, los que afectan a la financiación del ciclo de explotación del negocio.

Las finanzas operativas quedarán supeditadas a la evolución de los elementos patrimoniales más líquidos del Activo (Caja, Derechos de cobro, Existencias,…) y los que tienen que ver con las partidas más exigibles de la parte del Pasivo (Proveedores, Acreedores varios, Personal,…) en base a que se producirán unas necesidades operativas de financiación que se satisfarán con recursos ajenos de C/P, fundamentalmente a través de deudas con entidades de crédito.

 Ante esta situación de restricción crediticia, optimizar los recursos más operativos del balance se convierte en algo capital dado el actual escenario financiero al que se enfrentan las empresas en estos momentos. Para ello, precisarán realizar un análisis y diagnostico en cuanto a sus necesidades financieras para desarrollar su actividad económica con normalidad, y sin los sobresaltos que representan los problemas de liquidez que acaban derivando en incumplimientos de pago ante los proveedores.

Las necesidades operativas de financiación dependerán de cómo se comporten los elementos de Activo más operativos, sobretodo el que se refiere a los derechos de cobro (la cuenta de clientes) por representar la mayor cuantía entre las diferentes partidas del  Activo Corriente. El hecho de tener controlada esta partida de balance en cuanto al cumplimiento de los plazos de pago establecidos con sus clientes, puede suponer el alivio financiero que precisan las empresas para desarrollar sin problemas financieros su día a día de trabajo.

Cuanto menos importe tengan en el saldo de clientes mayor será su capacidad de maniobra e independencia frente a los proveedores de recursos financieros, fundamentalmente entidades bancarias, por eso reducir los periodos medio de cobro a clientes e impedir que se sucedan los retrasos en los pagos, y los tan denostados fallidos, les proporcionará una menor dependencia de los agentes financieros externos.

La mejor forma de proteger la cuenta de clientes, una de las principales partidas del balance de la empresa desde el punto de vista de la liquidez, es a través de un seguro de crédito comercial, un producto a través del cual se consigue normalizar los pagos de los clientes, ahuyentar y minimizar el riesgo de impago de sus deudores ante la simple presencia de una compañía aseguradora que vigila el buen término de la operación comercial.

Rubén Vázquez Mazaira, Dpto. de Crédito y Caución (credito@s4net.com)

La web 2.0 en el negocio asegurador

La página web www.s4net.com, ha sido lanzada recientemente con el objetivo de ofrecer un espacio actual, práctico y completo, pero sobre todo un entorno idóneo para prestar el mejor servicio a usuarios y clientes, tanto a nivel corporativo como de negocio.

Con ella, el objetivo principal es estar más cerca de los clientes, poniendo a su alcance la mayor información posible a través de contenidos estratégicamente planificados y variados, además del blog corporativo con todas las noticias relacionadas con la empresa, colaboradores y eventos en los que toma parte.

Todo ello, mostrando una coherencia entre la presencia real y la virtual. Es decir, la imagen, disponibilidad y orientación al cliente debe ser la misma en todas las esferas de la estructura corporativa: página web, oficina física, atención al cliente o red comercial. La sincronización de los comportamientos es clave en la cultura del negocio de las soluciones aseguradoras.

“Uno de los objetivos fijados en S4 para el año 2016 era la renovación de la página web corporativa, en la que hemos trabajado con especial dedicación en los últimos meses para ofrecer una plataforma moderna, abierta, visual e intuitiva, compatible con cualquier tipo de dispositivo electrónico y móvil” afirma Alfredo Blanco (Director General).

Actualidad, compromiso e innovación
S4 ha diseñado su recién estrenada web con el deseo siempre presente de reflejar los principales rasgos de su identidad y valores como empresa. Concebida con un diseño novedoso, recoge no sólo información completa y rigurosa sobre sus soluciones, expansión y áreas técnicas y de negocio, sino que es un fiel reflejo de su compromiso efectivo con la innovación, la responsabilidad social corporativa y, sobre todo, las personas, que son lo más importante para la empresa gallega especializada en la Correduría de Seguros.

Ha buscado que su web, orientada a clientes, prescriptores y grupos de interés social, sea una herramienta operativa y útil para todos ellos. Un portal al través del que seguir las últimas noticias del sector, conectadas a las redes sociales de la empresa. Así como, las acciones sociales en las que S4 a menudo participa, demostrando su alto grado de implicación con la sociedad y su exigente responsabilidad corporativa.

La Comunicación en el Sector Asegurador

La comunicación en el sector asegurador ha sido clave en los procesos de cambio hacia su modernización y el hilo conductor de una imagen renovada y mucho más amable y apetecible.

Tradicionalmente el sector asegurador ha sido, por sus propia naturaleza técnica y la especificidad legislativa a la que debe atender, un ámbito complejo. Comunicar y hacerlo de una forma adecuada y agradable, que aproximase la actividad a los usuarios y les facilitase la comprensión sencilla de conceptos que -en la mayoría de las ocasiones si bien son vitales para el correcto y óptimo desarrollo de la actividad empresarial- resultaban a menudo farragosos y poco atractivos para los destinatarios, era una asignatura pendiente.

Desde hace algún tiempo, el ámbito asegurador contempla dentro de sus prioridades incluir estrategias de comunicación integradas que le permitan alcanzar sus propios objetivos. Promover la cultura del seguro y aumentar la sensibilización en el mercado, supuso un ejercicio de planificación estratégica que definió la necesidad de apoyarse en la implantación de procesos de comunicación, dinámicos y efectivos que determinasen un cambio de percepción frente a la materia.

Es así como se produce un cambio de tendencia en las compañías aseguradoras que toman conciencia de las carencias a este respecto e inciden, desde entonces, en la importancia de desarrollar buenas estrategias de comunicación integrada, que simplifiquen la comprensión de los conceptos más teóricos y aproximen la materia, a través de un lenguaje mucho más sencillo y entendible a los empresarios para sensibilizarlos de que los riesgos a que se enfrentan, como resultado de su actuación comercial, son un foco de preocupaciones que por desconocimiento, en muchos casos, les suponen una dedicación excesiva en tiempo y recursos a una materia muy específica para la que existen profesionales en quienes pueden y deben delegar esta misión.

Integrar la comunicación como uno de los pilares del mercado asegurador, responde a una doble necesidad: por una parte, facilitar la información técnica y relevante a los interesados, pero también dar significado a las decisiones que habrán de tomarse por parte de los empresarios a quienes aporta los valores y sensaciones necesarias para adaptar sus elecciones aseguradoras de acuerdo a sus verdaderas necesidades y, en este sentido, es esencial la personalización que confiere a todo buen plan de seguros la figura del corredor.

La comunicación integral es un proceso de planificación diseñado para asegurar que todos los impactos sobre una materia determinada (en este caso que nos ocupa el ámbito de las pólizas de seguro y las coberturas de riesgos) que recibe el cliente o el potencial consumidor sobre un producto, servicio u organización sean correctas, coherentes y determinen objetivos integrales del desarrollo de cada empresa, que sean beneficiosos no sólo porque protegen su actividad diaria y natural, sino porque generen un efecto suficiente a largo plazo que posicione su compañía como un referente de buenas prácticas y responsabilidad propia lo que, sin duda, revertirá de manera indirecta pero crucial en su prestigio y reputación comercial y social.

De nada sirve que seamos unos buenos consultores y asesoremos correctamente a nuestros clientes empresarios en cada uno de los proyectos que desarrollamos si en la práctica resulta insuficiente, porque no somos capaces de explicar nuestros productos o estos resultan extraños porque con carácter previo el sector no se ha acercado lo suficiente al público destinatario.

Esta es una de nuestras mayores apuestas y seguirá siéndolo en el futuro. Contribuir a que la comunicación estratégica de nuestro sector resulte de la integración de todos los escenarios y medios disponibles que permitan alcanzar el mayor número de audiencias desde diferentes ámbitos, partiendo de un mismo mensaje.

En particular y en lo que a nuestra misión se refiere trabajar a partir de todas las herramientas (publicidad, marketing directo, relaciones públicas, relaciones con los medios, prescriptores, …) disponibles para, en nuestra labor diaria y en base a los pequeños y no tan pequeños detalles, concienciar a los empresarios acerca de la naturaleza y entidad de los riesgos, conocer y entender las expectativas de nuestros clientes, detectar sus prioridades y explorar nuevas y mejores respuestas que promuevan su máxima satisfacción con respecto a los resultados obtenidos y midiendo, en todo caso, su impacto.

Somos muchos los actores implicados en la tarea y cada uno de nosotros ha de asumir su papel específico que, combinado con el resto, contribuya a dotar de claridad, consistencia y transparencia a este sector y conferirle el máximo impacto emocional.

Lo que nos mueve es cristalizar las sinergias entre diferentes “comunicaciones” para generar un concepto único que sin embargo ha de tener en cuenta que lo que hagamos cada uno de nosotros tendrá una repercusión en una audiencia muy amplia en el mercado y quienes lo conforman, nuestros clientes. Son ellos quienes han de sentirse cada vez más cómodos en nuestro sector y para ellos trabajamos.

La responsabilidad penal de las personas jurídicas

Plan de Cumplimiento Normativo

Como consecuencia de la reciente reforma del Código Penal -que entró en vigor el pasado 1 de Julio de 2015- y en virtud de lo previsto en su artículo 31 bis, queda modificada la responsabilidad penal de las personas jurídicas de manera que una empresa, aun siendo “mayor de edad” (y por lo tanto penalmente responsable desde 2010), quedará exenta si antes de la comisión de cualquiera de los delitos previstos por el legislador, ha adoptado un modelo de organización y gestión que cuente con medidas de prevención, vigilancia y control para anticiparse a los posibles escenarios negativos a que las sociedades mercantiles puedan quedar expuestas ante el nuevo marco normativo.

Para ello resulta de vital importancia la correcta implementación de un Plan de Cumplimiento Normativo en las empresas que no sólo fijará los procedimientos y operativa que garanticen una mínima exposición al riesgo, sino que creará un órgano independiente -con potestad autónoma- de seguimiento y control para que en el ámbito interno de la persona jurídica, exista un responsable objetivo que supervise el correcto funcionamiento y cumplimiento del citado modelo de prevención.

Dicho Plan (Corporate Compliance Penal) será por lo tanto aquel conjunto de medidas internas de previsión y control, así como los mecanismos definidos para su implementación, cuyo seguimiento y cumplimiento debe asegurar que son suficientes para que los representantes y directivos de las personas jurídicas cubran el grado de diligencia debida en su labor de información, formación y supervisión de los empleados y dependientes como para que las eventuales conductas delictivas de aquellos no generen responsabilidad penal en la misma.

En esencia, el mandato del legislador no se enfoca tanto a que el sistema de prevención consiga evitar la comisión de delitos sino que la existencia de un sistema idóneo, razonable y adecuado para anticiparse a los mismos, será suficiente para, incluso, premiar a la persona jurídica eximiéndola de responsabilidad penal (aunque finalmente no pueda evitarse la comisión del delito).

Existen dos cuestiones esenciales a tener en cuenta:

  • Por una parte la novedad relativa a la individualización de las penas a la que hace referencia el artículo (31 bis), pues se entenderá que una sociedad mercantil habrá delinquido en el caso de que lo hubiesen hecho:
    • Sus administradores de hecho o de derecho y representantes legales (de forma individual o como miembros integrantes de un órgano que les autorizara a tomar las decisiones que condujeron a ese tipo delictivo) o bien por aquellos con facultades de organización y control.
    • Sus trabajadores, lo que abre la opción de responder por conductas delictivas imputables a todos los empleados.
  • Por otra, y al hilo de lo inmediatamente anterior, la importancia de que por primera vez se establezca en el Código Penal español, una obligación de supervisión de los mandos directivos sobre los empleados, de forma que los primeros se convierten en “alter ego” de la persona jurídica entendiéndose por lo tanto que si los unos omiten el deber de supervisión, se sobreentiende también que aquella lo ha omitido.

El objetivo real es definir la clara necesidad de que las empresas adopten y ejecuten modelos de Responsabilidad Corporativa en el sentido más amplio del término, bien por la imprescindible transparencia que debe regir en sus relaciones contractuales con la Administración (en su caso) y comerciales en el ámbito del mercado y sector propio con otras empresas; como por la necesidad de garantizar que toda la estructura organizativa –financiera, productiva y humana– se ocupe de observar, preservar, cumplir y hacer cumplir todas las leyes aplicables y las directrices propias de su cultura corporativa.

No es relevante el tamaño de la empresa, ni el tipo de actividad que ésta desarrolle. Lo verdaderamente importante es que cualquier organización empresarial tome conciencia sobre la importancia de que el cumplimiento legal no responde a un concepto abstracto, sino que determina una forma de actuar basada en la integridad y en la obligación de comportarse en el seno de cualquier sociedad (por pequeña y sencilla que sea) conforme a las exigencias éticas y legales que conciernen a todos los miembros de la misma (independientemente del nivel jerárquico que ocupen y de la unidad específica en que desarrollen sus funciones) sin excepción.

D&O y Responsabilidad Penal Corporativa

Tras la reforma del Código Penal por la Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio, se introdujo en España, siguiendo la tendencia de otros países, la responsabilidad penal de las personas jurídicas a través del artículo 31 bis del Código Penal, derogando de este modo el principio jurídico consagrado hasta ese momento en nuestro ordenamiento jurídico, con el aforismo “Societas delinquere non potest” (las sociedades no pueden delinquir).

el precitado art. 31 bis estipula que:

“En los supuestos previstos en este Código, las personas jurídicas serán penalmente responsables de los delitos cometidos en nombre o por cuenta de las mismas, y en su provecho, por sus representantes legales y administradores de hecho o de derecho.

En los mismos supuestos, las personas jurídicas serán también penalmente responsables de los delitos cometidos, en el ejercicio de actividades sociales y por cuenta y en provecho de las mismas, por quienes, estando sometidos a la autoridad de las personas físicas mencionadas en el párrafo anterior, han podido realizar los hechos por no haberse ejercido sobre ellos el debido control atendidas las concretas circunstancias del caso.”

La consecuencia directa de esta modificación normativa es que las personas jurídicas son ahora sujetos activos de ciertos delitos contemplados en el Código Penal como son, entre otros, la corrupción entre particulares (art. 286 bis), delitos contra la propiedad intelectual e industrial (art. 270), alzamiento de bienes e insolvencias punibles (art. 261 bis), blanqueo de capitales (art. 302), delitos medioambientales (art. 327) etc…

En el supuesto de que la sociedad sea imputada por alguno de estos delitos es previsible que los honorarios de abogados y procuradores en la defensa de la causa penal sean de elevada cuantía, por lo que es muy aconsejable disponer de una cobertura de defensa jurídica con una suma asegurada adecuada para cubrir estos gastos.

Si bien en la pólizas de D&O el tomador (quién paga la póliza) es la sociedad, los asegurados en la pólizas son exclusivamente los administradores, altos cargos, herederos, legatarios, cónyuges y, en ciertos supuestos, los trabajadores de la sociedad. Por ello, si la persona jurídica es imputada por un delito de los previstos en el Código Penal, no estarían cubiertos los gastos de defensa jurídica en que incurra la sociedad tomadora al no figurar entre los asegurados en la póliza de seguro.

En los últimos meses algunas de las compañías de seguros más especializadas en D&O han incorporado en sus condicionados la cobertura de gastos de defensa por responsabilidad penal corporativa incluyendo de este modo a la sociedad como asegurado, exclusivamente para los gastos de defensa jurídica, lo que sin duda se configura como imprescindible en atención a las nuevas responsabilidades penales en las que pueden incurrir las sociedades y entidades análogas.

Por ello desde S4 Soluciones Aseguradoras recomendamos la revisión de la póliza de D&O y en el supuesto de no disponer de la cobertura de gastos de defensa por responsabilidad penal corporativa solicitar a la Compañía de Seguros la emisión de suplemento para su inclusión.

Las pólizas de D&O (Directors & Officers Liability Insurance)

En los últimos años estamos asistiendo a un crecimiento de dos dígitos en la contratación por parte de las empresas de pólizas de responsabilidad civil de administradores y directivos, más conocidas como pólizas de D&O (Directors & Officers Liability Insurance).

Si en sus inicios el aseguramiento de estas responsabilidades estaba reservado a Compañías de seguros norteamericanas, últimamente las denominadas compañías de seguros generalistas han apostado de un modo decidido por este sofisticado producto, lo que ha provocado que estemos asistiendo a una comercialización masiva del mismo, no siempre bajo criterios de suscripción adecuados.

Por ello, antes de contratar una póliza de seguro de este ramo, es necesario asesorarse correctamente para tener en consideración los elementos esenciales de este tipo de pólizas y no dejarse abrumar o confundir por un sinfín de coberturas, que en múltiples ocasiones difícilmente entenderá el profano, dada la acusada vertiente jurídica de este tipo de pólizas.

Entre otros aspectos clave es necesario prestar atención al llamado periodo adicional de notificación, que es el lapso de tiempo que, en caso de no renovarse la póliza, puede contratar el asegurado para recibir una reclamación por actos de gestión negligentes cometidos durante el plazo de vigencia de la póliza.

Las posibilidades que ofrece el actual mercado asegurador son múltiples, desde compañías que no ofertan plazo alguno, hasta compañías que ofertan un máximo de tres años mediante el abono de la correspondiente prima adicional. Si bien estos plazos pueden parecer suficientes y suelen estar predeterminados en la póliza, entiendo que es necesario mediante la oportuna negociación con la compañía de seguros, ampliarlo a 4 años.

El motivo de la ampliación del plazo de notificación adicional es simple, una cantidad sustancial de las reclamaciones y demandas interpuestas contra administradores y directivos se realizan en el límite del plazo de prescripción de las acciones (las Compañías de Seguros lo saben…) que se establece en 4 años en virtud del artículo 949 Código de Comercio.

Si bien el dies a quo (momento desde el que se computa el plazo de prescripción) ha sido bastante controvertido en los últimos tiempos, la doctrina mayoritaria y jurisprudencia del Tribunal Supremo (STS de 10 de Enero de 2013, ente otras) lo establece a partir del momento del cese del administrador o directivo en el cargo.